Es un hecho constatado que si analizamos el cante flamenco en su aspecto histórico y musical, podemos comprobar que bastantes estilos nacieron a partir de los Pregones.

 

Estos nacen hacia finales del siglo XIX y principios del XX, olvidándose de ellos aproximadamente en la década de los años sesenta. No ha sido, pues, larga su vida, pero sí de una gran influencia cantaora.

 

El Pregón deambuló por toda Andalucía; tanto es así que el filósofo madrileño José Ortega y Gasset nos dijo de ellos que “son el típico palpitar del pueblo, cuyo ideal es la misma Andalucía y su alegría, la suerte de haber nacido en ella”.

 

 

El pregón cantado fue arte de vendedores andaluces ambulantes. Tal importancia llegó a adquirir que muchos de estos pregones han sido objeto de revistas musicales. Históricamente está demostrado que en Cádiz, Sevilla, Granada y Málaga florecieron al máximo los Pregones. Y Todos los estudiosos del flamenco admiten que, por ejemplo, los Caracoles , el Mirabrás o las Alegrías de Córdoba no son más que coplas de distinto tipo de estrofas ensartadas en forma de pregones. 

 

Fernando Quiñones afirma que “los pregones jugaron un papel importante en la vida folklórico-musical de Cádiz”. Este fenómeno de proyección musical de los Pregones se ha dado marcadamente en los llamados “Cantes malagueños”.

 

A través de sus pregones, Juan Ternero Rodríguez “Niño de las Moras” (1889-1970) creó un estilo flamenco y debió su nombre cartelero a que de joven vendía por las calles, entonando por malagueñas los siguientes pregones: “Asomarse a los balcones/ mujeres guapas y hermosas/ y veréis vender las moras/ ¡moras, mauritas... las moras!”. Su deambular por las calles malagueñas le convirtieron en figura popular.

 

El poeta Salvador Rueda (1857-1933) lo describió así:

 

Y lejos, como eco que blando gira

y arrulla de tus siestas las largas horas,

se oyó una voz cantando como una lira:

¡A las moras maúras, moritas, moras”.


Asimismo, se dice que los Jabegotes o “Cantes de marengos” no fueron más que pregones, ya que los jureles, el boquerón, la biznaga, la arropía, las aceitunas, las batatas, las “arcachofas”, las castañas, los “jigos chumbos”...la “harina tostá pá los refrescos...”, etc... fueron motivo de inspiración poética y flamenca de los artistas malagueños.

 

Y, ¿quién puede negar que las difíciles y flamencas Jaberas no eran sino pregones de dos hermosas y guapas hermanas del Barrio de la Trinidad para vender sus “habas/jabas”, dada la afluencia de caballerías hacia la “bella y cantaora” Málaga?.

 

Todavía hay mucha gente que recuerda cómo en Granada se pregonaba “Agua fresca del Avellano”, cómo se daba a conocer en las frías noches de invierno “Las perdises...”: patatas asadas que mitigaban el frío. Muchísimos productos han sido vendidos a través de Pregones, que no fueron más que creaciones breves de artistas anónimos del pueblo y que los cantaores supieron adaptarlos a un determinado cante, originado un estilo específico.

 

Los llamados “cantes mineros” taranta, cartagenera, murciana, tienen su punto de partida precisamente en aquellos “Cantes de Madrugá” que servían para despertar a los mineros, tal como lo refería Francisco Ferriz Hidalgo, que pasó su vida llevando a los mineros al trabajo, allá en su pueblo natal La Carolina (Jaén).

 

Uno de los cantaores que más fama alcanzó por “sus pregones” fue, sin la menor duda, Gabriel Díaz Fernández “Macandé” (Cádiz, 1897-1947), quien, para vender sus caramelos, los cantaba. Su pregón, escribe Eugenio Cobo en “Pasión y muerte de Gabriel Macandé ( Madrid, 1977) , no fue nunca fijo: lo creaba y recreaba cada día “su inspiración” del momento.

 

El cante por pregones se empatiza y combina en ocasiones con los ritmos de milongas y bulerias.

 

La grandeza, pues, de los Pregones radica en que ellos han sido base musical de otros estilos flamencos. Por tanto, existe una conexión real y fehaciente entre el folklore y el flamenco.

 

Ejemplo de Pregones

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  • Francisco. (sábado, 08. diciembre 2012 15:02)

    Ustedes perdonen pero esto no me parece un ejemplo de pregones. Tendrá reminiscencias de los mismos pero a mi entender esto es otra cosa.
    Escuchar, aunque sea por sevillanas, los pregones de mi amiga Carmen Córdoba, que grabó en 1988 aprox.. Eso ya sí se acerca a lo que fueron. Saludos.

  • Angel (viernes, 29. junio 2012 02:20)

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  • el nene (domingo, 04. diciembre 2011 14:04)

    ole y oole el arte que tiene el cabrero, nunca habia leido este palo flamenco sois fenomenos Flamenco de la Historia!!!

  • Yasmin (domingo, 04. diciembre 2011 13:56)

    me a servido de mucha a yuda vuestra pagina para mi escuela de Flamenco. Muchas gracias de todo corazon